Conferencia – La cara oculta de la Luna: la dependencia emocional

Viernes 7 de julio de 2017, 19:30 h.

Más vale solo que mal acompañado es un refrán que no todo el mundo está en disposición de poder aplicar.

Los vínculos de la dependencia se gestan en la infancia y progresan y regresan como la marea.

Jugar a la ruleta rusa es menos peligroso que esperar que el amor de otro constituya una garantía de seguridad.

La conferencia tendrá lugar este viernes día 7 a las 19:30h en la sede de la Asociación de Astrología de Cataluña. 

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Ismael Gil: “Deberíamos consultar los astros antes de empezar una relación”

Macarena Franco | 14 febrero 2014

2014 02 14 san valentin entrevista

Coincidiendo con el 14 de febrero, Día de los Enamorados, conversamos con este experto astrólogo que cuenta en su trayectoria con la autoría de Homoróscopo, libro donde se explica cómo son los homosexuales, según sus signos del Zodíaco, en asuntos del corazón. ¿Amarán igual gays y heteros?

Ismael Gil es investigador, consultor y profesor de astrología de la Escuela de Astrología Tradicional de Barcelona y, a la vez, autor de dos libros como son 12 formas de matar, los asesinos según su signo del zodíaco Homoróscopo centrado, éste último, en la forma de amar de los homosexuales según su signo. Más allá, el presidente de la Asociación de Astrología de Cataluña es un conversador nato con el que es un placer discernir, hoy Día de San Valentín, sobre cómo enfocar mejor nuestros “negocios” amorosos.

-¿Cómo aman los signos del Zodíaco?

Según. Tu horóscopo habla de tu carácter, así que nos encontramos con doce formas distintas de amar. Si los agrupamos según su elemento, en los de fuego, que son Aries, Leo y Sagitario, lo que prima es la pasión, el deseo. Esto sería muy típico en un Sagitario. Por otro lado, los signos de Aire, Géminis, Libra y Acuario, son más de las experiencias mentales, los que más se cuestionan y necesitan argumentos pero, a la vez, los que más precisan de las relaciones. Los de Tierra, Tauro, Virgo y Capricornio son pragmáticos, buscan la seguridad, no el riesgo. Y por último, los de Agua, Cáncer, Escorpio y Piscis, son más emocionales y poco pragmáticos. Seguir leyendo

Las estrategias zodiacales

Al impulsivo e individualista Aries, el primero de los signos, acostumbrado a vivir en clave directa, individualista y de acción no le resulta especialmente conflictivo asumir, aceptar y expresar su condición homosexual. Para Aries, que rara vez se siente incómodo consigo mismo, lo más importante es sintonizar con su esencia personal y expresarla en consecuencia, guste o no a aquellos con los que se relaciona. “El arte, hijos míos, es ser absolutamente uno mismo”, dejó escrito el maldito Verlaine, no sé si antes o después de haberle disparado a su amado Rimbaud, para dirimir unas pequeñas diferencias de pareja al modo ariano.

Con el escaso tacto que le caracteriza y movido por su incorregible afán escandalizador, Aries suele dar a conocer sus preferencias más íntimas por la vía rápida, sin disimulos y sin darle demasiada importancia a las formas.  No necesita hacer una construcción teórica ni retórica que justifique lo que para él constituye una obviedad, ni tampoco necesita preparar sus defensas ante un previsible ataque o cuestionamiento porque él ataca más que defiende, no le preocupa demasiado ser aceptado y, sobre todo, confía en dominar cualquier situación por complicada que resulte.  Esto explica que el ariano no salga a través de la puerta del armario, suponiendo que alguna vez hubiera estado en él, sino más bien lo haga destrozándolo a golpes o pegándole fuego a todo el mueble, seguramente con la intención de que el ruido o el humo provocados sean, por una parte, la prueba inequívoca e irrefutable de sus siempre categóricas decisiones y, por otra, para que se anule la posibilidad de volver a instalarse en un refugio conocido.

Aries sale del armario de golpe, en cualquier momento y sin hacer demasiadas concesiones a nadie. De esta forma, Tennesse Williams lo hizo un buen día, de imprevisto, de cara y en  televisión. En la misma línea, Eduardo Mendicutti, habla y escribe de forma valiente, sin tapujos ni rodeos de la homosexualidad, incluso en los no tan lejanos tiempos en los que la censura todavía tenía las tijeras afiladas. Seguir leyendo

La vivencia homosexual

Ser homosexual, asumirse como tal y expresarlo abiertamente siguiendo el dictamen de la propia conciencia, sin duda, constituye un ejercicio de autoafirmación y de valentía encomiables en un mundo en el que la mayoría de sociedades que lo conforman, en mayor o menor medida, son homofóbicas y, por consecuencia, tienden a reprimir y a estigmatizar a todos aquellos individuos que van en contra de la “norma”. Resulta curioso comprobar que antiguamente a los homosexuales se les designaba con el término de uranitas y, precisamente, en lenguaje astrológico sea el planeta Urano, el que rige todas las conductas que escapan a la normas sociales establecidas, sobre todo las más revolucionarias y aquellas que se sospecha que son susceptibles de desestabilizar el sistema de valores dominante. En este sentido, la Astrología también se adscribe al influjo de Urano, y no sólo porque los astrólogos sean otra minoría estigmatizada, que lo son, sino porque el conocimiento astrológico siempre ha estado perseguido o, cuanto menos, cuestionado y es considerado como una “desviación” del pensamiento racional. En otro sentido, el término “amistad”, que muchas veces se utiliza como eufemismo para designar las relaciones homosexuales, también lo rige Urano, planeta dominante del signo de Acuario y tradicionalmente identificado con las relaciones de camaradería y de amistad.

Ir contra corriente, apostar por la visibilidad y enfrentarse a la casi segura discriminación, la condena y el rechazo social, como veremos, puede hacerse desde diferentes enfoques y siguiendo variadas estrategias; no obstante, cualquier homosexual, antes de salir de la clandestinidad impuesta y de hacer visible su condición, deberá enfrentarse a sí mismo, a sus miedos o, como diría Marguerite Yourcenar, al disfraz de sí mismo. Contrariamente a la orientación heterosexual, que es asumida e identificada por cualquiera sin especial conflicto, la orientación homosexual, cuando toma cuerpo, suele revelarse enmarañada de sentimientos de confusión y de culpabilidad, que obligan a vivirla en secreto durante un tiempo, en ocasiones, todo el tiempo. Seguir leyendo